Un balance de estos primeros 12 meses
Hoy, 28 de enero de 2026, se cumple un año desde que llegué a Santander desde Honduras. Ha sido un tiempo de muchos cambios y, aunque siempre se extraña a la familia y la comida de casa, este año me ha servido para adaptarme a un entorno nuevo que me ha recibido muy bien.
Santander es una ciudad que se hace querer rápido. Su bahía y su tranquilidad ayudan mucho a concentrarse, especialmente cuando el ritmo de la universidad se vuelve exigente.

Este primer año ha tenido de todo: retos que costó sacar adelante, materias que requirieron mucho esfuerzo y otras experiencias que me han ayudado a crecer. Lo importante es que, al mirar atrás, siento que este tiempo en Cantabria me ha permitido enfocarme mejor en lo que quiero lograr profesionalmente.
La experiencia en las aulas y el trabajo en equipo
Mi día a día transcurre principalmente en la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO). Gracias a la oportunidad de contar con una beca del 100%, he podido integrarme de lleno en la dinámica académica y colaborar en proyectos de la universidad y la Fundación FUNIBER.
Más allá de los libros, lo que más valoro es la parte práctica y el intercambio con mis compañeros:
- Nuevas herramientas: He podido profundizar en tecnologías como Laravel y Eloquent, aplicándolas en casos reales que van más allá de la teoría.
- Metodologías de trabajo: Implementar Scrum en nuestros proyectos me ha enseñado a organizar mejor las tareas y a entender que el desarrollo de software es, ante todo, un proceso colaborativo.
- El equipo: Lo mejor de este año ha sido el grupo de trabajo que hemos formado. Colaborar con la organización me ha permitido aprender de mis compañeros; compartir el día a día con ellos hace que el trabajo sea mucho más fluido y enriquecedor.
Mirando hacia adelante
Este aniversario es un buen momento para recargar energías. Después de un año de adaptarme a Santander y de conocer cómo se trabaja aquí, me siento con muchas ganas de seguir aportando en los proyectos que tenemos en marcha.
Queda mucho por aprender y por hacer, pero contar con un buen equipo y un entorno como este hace que el camino sea mucho más interesante. Agradezco a quienes han estado presentes en este proceso, tanto en Honduras como aquí en España.
Seguimos avanzando, paso a paso, con la vista puesta en los próximos retos.